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La moral Cristiana
sobre la sociedad: Fundamentos, objetivos y principios
Fuentes bíblicas y
evolución histórica de la moral social cristiana
La Doctrina Social de la
Iglesia
Doctrina sobre diversas
realidades sociales
Doctrina social sobre la
cultura
Doctrina social sobre la
política
Doctrina social sobre la
economía
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DOCTRINA SOBRE DIVERSAS REALIDADES
SOCIALES
3. Los medios de comunicación
social
(1)
Principalmente la misión de la
Iglesia es anunciar a Jesucristo, el Evangelio de la salvación. Y esto se
ha hecho a lo largo de la historia utilizando todos los medios de
comunicación: predicación, arquitectura, pintura, escultura, teatro,
procesiones, fiestas, etc. Pero a finales del siglo XIX surgieron unos
nuevos medidos de difusión masiva: cine, radio, teléfono, televisión,
informática. Gracias a estos medios, ni siquiera es necesario saber leer
para acceder a gran cantidad de información.
3.1. Principales documentos eclesiásticos sobre los
medios de comunicación
a) Inter
mirifica: El Concilio quiso tratar el asunto de los medios en
línea aperturista, aunque fue un documento endeble y con múltiples votos
contrarios. Su mayor valor es su propia existencia y pretende ser la firma
de la paz entre la Iglesia y la cultura moderna. Constituye un mandato
especial para un posterior y más amplio estudio.
b) Communio et progressio:
Como respuesta al mandato conciliar en 1971 se publica esta
instrucción pastoral que pretende dar una visión cristiana acerca de los
medios de comunicación de masas. El documento ofrece una nueva valoración,
calificando a los medios como un don de Dios que unen a los hombres en el
progreso y en la comunión. Son un instrumento magnífico para la
propagación de la cultura y de la fe.
-
Con respecto a su moralidad, los medios deben
valorarse por su servicio al bien común.
-
De su función dimana una grave responsabilidad:
tienen derecho a obtener y a difundir información y están sometidos a
deberes en el campo de la cultura, el ocio, las artes y la publicidad.
-
Los medios deben servir al hombre, y los católicos
deben emplearlos para difundir el Evangelio y para la comunicación en el
interior de la Iglesia y de la Iglesia con el mundo.
c) Aetatis novae:
En 1992 se publica este nuevo documento que actualiza la Communio
et progressio, analizando la nueva situación y ofreciendo nuevas
respuestas.
-
En cuanto a la nueva situación se constata que los
medios han convertido al mundo en un
"aldea global"; los
cambios políticos en Europa Oriental ofrecen ocasión para la
proclamación del Evangelio donde había sido callado; y surgen retos de
evangelización en el Viejo Mundo, en América y Asia.
-
La Aetatis novae ofrece nuevos matices con
respecto a la Communio et progresio: a los medios se les
contempla ahora con mayor distancia; se relativiza su importancia
excluyente de otros modos de comunicación; y se evidencia la posible
manipulación de las masas. Los medios deben ser utilizados por toda la
acción pastoral y no deben ser reducidos en el organigrama eclesiástico
a un tratamiento específico y especializado.
d) Catecismo de la
Iglesia Católica: El Catecismo aborda el asunto de los medios de
comunicación dentro del artículo 8 de los cánones dedicados a los
Mandamientos. El canon 2493 resalta el importante papel que hoy cumplen en
el campo de la información, de la formación y de la promoción de la
cultura. Asímismo se reconoce que estos medios están al servicio de bien
común con pleno respeto a la verdad, la libertad, la justicia y la
solidaridad. La sociedad es el sujeto del derecho a la información y el
ejercicio del mismo exige que la comunicación sea verdadera e íntegra,
salvadas la justicia y la caridad. Los medios deben procurar la formación
de una recta opinión pública
(2).
3.2. Naturaleza teológico-moral sobre los medios de
comunicación
a) Los
fundamentos teológicos: La expansión imparable de los medios de
comunicación obliga a una reflexión teológica. En la Communio et
progressio el fundamento de estos medios se encuentra en los más altos
principios de la fe católica:
-
El misterio trinitario es un misterio de comunicación
entre Personas, y el propio Jesús es el perfecto comunicador del sí
mismo al mundo.
-
La comunicación es esencial a los hombres; por ello,
los medios son un don de Dios que ayudan a la dimensión comunitaria de
la vida.
-
Los medios son expresión del precepto divino de Adominad la tierra@
y de la participación en el plan creador de Dios.
b) Los fundamentos morales:
En los medios de comunicación están implicados:
-
La libertad del hombre en la elección y uso de los
medios de comunicación.
-
La sociedad entera que se ve afectada por los
mensajes emitidos.
-
El bien común, al servicio del cual están los medios
de comunicación.
c) Coincidencia de fines
entre la Iglesia y los medios: Entre la Iglesia y los medios hay
una coincidencia de fines:
Si el fin de los medios es otro
(enriquecimiento, manipulación de la opinión, etc) el desencuentro con la
Iglesia será inevitable.
3.3. Deberes en torno a los medios de comunicación
a) Deberes de los propios medios:
-
Respecto de la información, se deben superar la
parcialidad, el sensacionalismo y la superficialidad
(3).
-
En el terreno de las artes, se debe comunicar el arte
antiguo y el nuevo y velar por las culturas nacionales y las
minoritarias. La verdad estética no está por encima de la verdad moral.
-
La publicidad debe tener exquisita sensibilidad hacia
la libertad de elección y hacia la verdad. Debe evitarse la publicidad
que explota las pasiones humanas.
-
Debe respetar el pluralismo social y el relato de los
hechos deben iluminarse también con su conexión entre ellos.
-
Se debe enriquecer la cultura popular, sin caer en el
populismo; debe animarse a las relaciones personales y no a
suplantarlas.
-
Para evitar la masificación se debe fomentar una
opinión pública consciente, activa y crítica.
b) Deberes de los poderes
públicos: Los poderes públicos son los veladores del bien común;
deben sanear el mundo de la comunicación e impedir que se usen los medios
para imponer nuevas ideologías; deben establecerse normas para su uso
responsable y favorecerse el acceso a los medios en condiciones de
igualdad de oportunidades. Debe promocionarse, asimismo, la propia cultura
y se debe evitar la manipulación por parte de los poderosos
(4).
c) Deberes de los
usuarios: Los usuarios tienen el derecho-deber de desvelar las
personas e intereses que hay detrás de cada medio de comunicación. Tienen
el deber de ser parte activa y no meros consumidores de los medios: deben
aprender a servirse de ellos, por lo que están obligados a interpretar,
confrontar, valorar y juzgar los mensajes. Si fuera preciso, deben
asociarse para defender sus derechos y vigilar la independencia de los
medios
(5).
d) Deberes de la Iglesia:
-
Compromiso interno:
-
Preparación adecuada para que la evangelización use
y se integre en esta nueva cultura.
-
Dialogo interno dentro de los católicos y del
Magisterio con los fieles.
-
Debe haber una organización adecuada para sacar
provecho de las capacidades de los medios de comunicación.
-
Formación de comunicadores católicos para adquirir
la competencia profesional y la preparación doctrinal y espiritual
adecuadas.
-
Compromiso externo:
-
Se deben denunciar aquellos comportamientos que se
desvían de la verdad y, en concreto, la colonización cultural de los
países pobres, la manipulación ideológica y comercial, la promoción
actual del secularismo, la imposición de valores al Tercer Mundo y la
colocación de la felicidad en el campo del consumo.
-
El Evangelio debe anunciarse de modo que todos
puedan llegar a la instrucción e interpretación cristianan de la
realidad. Debe tenerse en cuenta el lenguaje de la cultura de masas;
debe hacerse un trabajo atractivo; se deben iluminar los medios para
la promoción de la persona y defender su libertad; se debe presentar
el derecho a la información como un derechos de todos; y se debe
proclamar el Evangelio en todo momento.
NOTAS
1.
CUADRÓN, A. y OTROS. Manual abreviado de Doctrina social… Págs.
163-178 (volver)
2.
Vid. Catecismo de la Iglesia Católica, núm. 2494-2495
(volver)
3.
Vid. Catecismo de la Iglesia Católica, núm. 2497
(volver)
4.
Vid. Catecismo de la Iglesia Católica, núm. 2498-2499
(volver)
5.
Vid. Catecismo de la Iglesia Católica, núm. 2496
(volver)
Andrés Francisco Peña
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