PRIMERA LECTURA
Lectura del profeta Ezequiel (Ez 34, )
Así dice el Señor Dios:
-Yo mismo en persona buscaré a mis ovejas
siguiendo su rastro. Como un pastor sigue el rastro a su rebaño cuando
se encuentra las ovejas dispersas, así seguiré yo el rastro de mis
ovejas; y las libraré, sacándolas de todos los lugares donde se
desperdigaron el día de los nubarrones y de la oscuridad. Yo mismo
apacentaré mis ovejas, yo mismo las haré sestear -oráculo del Señor
Dios-. Buscaré las ovejas perdidas, haré volver las descarriadas,
vendaré a las heridas, curaré a las enfermas; a las gordas y fuertes
las guardaré y las apacentaré debidamente.
En cuanto a vosotras, ovejas mías, así dice
el Señor Dios:
-He aquí que yo voy a juzgar entre oveja y
oveja, entre carnero y macho cabrío.
SALMO RESPONSORIAL (Sl 22)
R. El Señor es mi pastor, nada me falta
El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar
Me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas;
me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Preparas una mesa ante mí
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa.
Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término.
SEGUNDA LECTURA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
(1Co 15, 20-26a. 28)
Hermanos:
Cristo ha resucitado, primicia de todos los que
han muerto. Si por un hombre vino la muerte, por un hombre ha venido la
resurrección. Si por Adán murieron todos, por Cristo todos volverán a
la vida. Pero cada uno en su puesto: primero Cristo, como primicia;
después, cuando él vuelva, todos los cristianos; después los
últimos, cuando Cristo devuelva a Dios Padre su Reino, una vez
aniquilado todo principado, poder y fuerza.
Cristo tiene que reinar hasta que Dios
"haga de sus enemigos estrado de sus pies". El último enemigo
aniquilado será la muerte. Al final, cuando todo esté sometido,
entonces también el Hijo se someterá a Dios, al que se lo había
sometido todo. Y así Dios lo será todo para todos.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según San Mateo (Mt 25, 31-46)
En aquel tiempo dijo Jesús a sus
discípulos:
-Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre y
todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y
serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de
otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las
ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a
los de su derecha:
-Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad
el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque
tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui
forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y
me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme.
Entonces los justos contestarán:
-Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te
alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos
forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos
enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?
Y el rey les dirá:
-Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con
uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis.
Y entonces dirá a los de su izquierda:
-Apartaos de mí, malditos; id al fuego eterno
preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me
disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no
me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la
cárcel y no me visitasteis.
Entonces también éstos contestarán:
-Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con
sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel y no te asistimos?
Y él replicará:
-Os aseguro que cada vez que no lo hicisteis
con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis conmigo.
Y estos irán al castigo eterno, y los justos a
la vida eterna.